Este año solamente tenemos esta imagen.
Marató i mitja de Castellón a Peñagolosa
Nos levantamos a las 4 de la mañana para salir a las 6 horas. Empezamos con la oscuridad todavía de la madrugada, en un ambiente medio festivo y medio de aventura pensando en que por delante tienes toda una provincia que atravesar, desde el punto más bajo al nivel del mar hasta casi el más alto. El recorrido es por pistas y sendas de montaña, las bajadas atravesando los barrancos es lo peor ya que están muy deterioradas y me las tomo con mas tranquilidad después de la caída que tuve en la edición de 2007 que me dejó magullado y con un hematoma en la cara.
La he corrido 7 veces, pero ninguna se parece a otra. Depende muchísimo de las condiciones meteorológicas, pudiendo padecer o deshidratación o hipotermia, según el caso. También los ritmos que te plantees en cada tramo te van a condicionar, pudiendo pasar de sentirte muy bien a de repente estrellarte contra el muro de las subidas a la sierra Bernal o Marinet.
El recorrido se puede partir en dos trozos bien distintos: el primero hasta Useres, y el segundo, de ahí al final. Realmente es en la segunda parte donde se marcan las diferencias por el cansancio acumulado y por los fuertes desniveles. Es en Useres donde se suele decir que empieza la carrera. Hasta ese momento intento hacerla toda corriendo aunque a un ritmo reposado entre los 8 o 10 km. hora. A partir de este control solamente correré cuando encuentre un llano o una cuesta hacia abajo, pero como digo desde aquí la mayoría será subida.
La organización nos facilita en los 6 controles que hay durante el recorrido, bebidas isotónicas, agua y comida como empanadillas, galletas, dátiles, bocatas y fruta. A mi solo me apetecen líquidos, fruta y dátiles.
A la llegada a la meta nos dan una 2ª camiseta conmemorativa, un bocadillo de jamón, una botella de agua, el diploma y una cosa que a mi me hace resucitar y es un caldo caliente. Después casi dos horas de autobús para devolvernos a Castellón y desde allí 3 horas mas en nuestros coches hasta Alicante.
La he corrido 7 veces, pero ninguna se parece a otra. Depende muchísimo de las condiciones meteorológicas, pudiendo padecer o deshidratación o hipotermia, según el caso. También los ritmos que te plantees en cada tramo te van a condicionar, pudiendo pasar de sentirte muy bien a de repente estrellarte contra el muro de las subidas a la sierra Bernal o Marinet.
El recorrido se puede partir en dos trozos bien distintos: el primero hasta Useres, y el segundo, de ahí al final. Realmente es en la segunda parte donde se marcan las diferencias por el cansancio acumulado y por los fuertes desniveles. Es en Useres donde se suele decir que empieza la carrera. Hasta ese momento intento hacerla toda corriendo aunque a un ritmo reposado entre los 8 o 10 km. hora. A partir de este control solamente correré cuando encuentre un llano o una cuesta hacia abajo, pero como digo desde aquí la mayoría será subida.
La organización nos facilita en los 6 controles que hay durante el recorrido, bebidas isotónicas, agua y comida como empanadillas, galletas, dátiles, bocatas y fruta. A mi solo me apetecen líquidos, fruta y dátiles.
A la llegada a la meta nos dan una 2ª camiseta conmemorativa, un bocadillo de jamón, una botella de agua, el diploma y una cosa que a mi me hace resucitar y es un caldo caliente. Después casi dos horas de autobús para devolvernos a Castellón y desde allí 3 horas mas en nuestros coches hasta Alicante.

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